Lara Vivono: “Invertir en medio ambiente es cuidar el bolsillo de una ciudad”

 

Para Lara Vivono, el mayor obstáculo para avanzar hacia una movilidad sostenible no es la falta de tecnología, financiamiento o soluciones viables. El problema, dice sin rodeos, es el discurso. “Estamos repitiendo argumentos atrasados. Y así no vamos a lograr conectar con la ciudadanía, ni con los tomadores de decisión”, advierte.

Integrante del equipo de movilidad sostenible de la Asociación Sustentar, Vivono ha trabajado en diagnósticos, estrategias y proyectos de implementación en distintas ciudades de América Latina. Desde ahí, ha aprendido que el debate ambiental no puede seguir presentándose como una batalla entre ecología y economía.

“Parece que cuidar el ambiente es sinónimo de perder dinero, cuando es todo lo contrario. Invertir en medio ambiente es, en realidad, cuidar el bolsillo de una ciudad”, afirma.

Movilidad eléctrica: menos discurso verde, más lógica económica

Uno de los ejemplos más claros es el de la electromovilidad. Vivono destaca que una flota de autobuses eléctricos no solo reduce emisiones, sino que resulta más barata de operar que una de diésel. “Si hubiésemos contado esto hace años, estaríamos hablando de sostenibilidad no solo en términos ambientales, sino económicos, sociales y estratégicos”.

Para ella, el problema no está en la tecnología —que ya existe y es madura—, sino en su aplicación. “No se trata de usarla por usarla. Hay que entender si un municipio necesita buses eléctricos o bicicletas eléctricas. Eso depende del territorio, de la topografía, de la cultura local. Y para eso, necesitamos gobiernos locales preparados, con diagnósticos claros y asistencia técnica adecuada”.

El termómetro lo tienen los gobiernos locales

Vivono insiste en que el termómetro de lo que sucede en una ciudad está en manos del gobierno local. “Son ellos quienes saben lo que pasa en el día a día. Pero muchas veces, las decisiones se toman a nivel nacional o provincial, sin escucharlos. Y ahí es donde todo se complica”.

Desde la Asociación Sustent, han detectado una desconexión persistente entre distintos niveles de gobierno. Esa falta de comunicación —dice— dificulta la planificación integrada, sobre todo en temas de movilidad e infraestructura. “Necesitamos tender puentes entre lo local y lo nacional. Y eso también forma parte del trabajo por la sostenibilidad”.

Pensar en el largo plazo… actuando desde ya

Aunque reconoce que la sostenibilidad es un proceso de largo aliento, Vivono defiende la necesidad de actuar desde lo inmediato. “Lo primero es saber dónde estamos parados. Hacer diagnósticos a nivel micro, entender el contexto local. Y desde ahí, hay muchísimas acciones que se pueden implementar a corto plazo”.

Entre ellas menciona campañas de comunicación, incentivos para el uso de la bicicleta, mejoras en el transporte público, e incluso medidas de bajo costo pero alto impacto que preparan el terreno para transformaciones más profundas. “La infraestructura es importante, claro, pero es lo que más tiempo lleva. Mientras tanto, hay muchas cosas que sí podemos hacer”.

En un panorama global donde el negacionismo climático gana terreno y los discursos reaccionarios retroceden a viejos paradigmas, Lara Vivono apuesta por una sostenibilidad pragmática, cercana y bien comunicada. “Cuidar el planeta me importa, por supuesto. Pero también importa hacerlo con inteligencia, con eficiencia y con impacto real en la vida cotidiana”.

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