No caminamos mucho, pero el sol hacía todo más difícil. Sin embargo, Tepoztlán hace todo más ligeramente más bonito, excepto el restaurante ese que desbordaba reggaetón por todos lados, apenas a las 10 am. El queso poco disfrutado, casi pasado, pero la chela fría deliciosa muy a tono con el reggaetón antes del mediodía. Luego de salir, me tomé una foto de broma, pero cuando se gritó rico, la rey-na volteó hacia el lente, por no decir que posó. 

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