Leonardo A. Torres En el escenario del Latino Gastronomic de Puebla, la gastronomía se volvió relato, memoria y poesía que vino de Girona. Entre aromas de anchoas en salazón, aceites verdes recién prensados y copas de vino ancestral, apareció Pep Nogué, cocinero, profesor y divulgador de la cocina catalana, para recordarnos que comer no es solo un acto cotidiano: es también un gesto de identidad, de amor y de futuro. Un cocinero que narra con los sabores Formado durante más de una década en el Celler de Can Roca, Nogué carga consigo la enseñanza de Joan Roca: “la cocina es un lugar para contar historias”. Con esa brújula, ha construido un camino donde la técnica es importante, pero nunca lo esencial: lo esencial es la memoria que se transmite en cada bocado, la geografía que se traduce en cada producto, la emoción que despierta cada plato. En Puebla, su propuesta fue una barra gastronómica que funcionó como un escenario íntimo. Sin manteles ni solemnidades, frente a los asistentes ...
No he cambiado el nombre, ni me interesa, es perfecto. Me dicen que es el primer estreno del año en el país, yo digo apresurándome que debería quedarse en ese podio. La primera cosa que dije fue: a uno no le importa tanto los detalles técnicos porque la trama es muy buena, si uno no critica los aspectos técnicos es porque se sobreentiende que están bien hechos. Se pierde uno en la historia de un cuento más que en que falte una coma en lo escrito. Ese es el primer aplauso. La realidad que bordea cualquier espacio está solapado con la inocencia, la reconstrucción de signos que emergen desde cualquier lado, lo bueno de la niñez es eso que todo es bueno. A veces, comento con Elena y ella me lo dice de vuelta, que detesto algo este anclado en la realidad y me la muestre como un crónica, un reportaje y eso fue quizás la peor-mejor cachetadas de princesas rojas tiene matices autobiográficos pero ni siquiera me enteré, más aún, ni siquiera me importó. La historia sucede dentro ...
Nombres No hay nada que marque más que un número Por eso hoy decido llamarme "0" Porque Saber demasiado es peligroso El cuerpo-memoria se interna En un negrísimo pozo sin fondo Infinito círculo sin fin Los nombres no tienen identidad son solo manchas entre espacios vacíos Los nombres no son huellas dactilares se repiten hasta ser comunes Hay nombres vacíos que suelen engañar (más bien no enuncian) solo con nombrarlos
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